Miguel de Unamuno

«Tarrasa», un poema de Miguel de Unamuno

 

Nuestros ojos volviéronse imantados

en pos de aquel hechizo;

brotó de entre las fábricas

un lirio humano.

Sus líneas que a la tierra

con libre y noble ondulación bajaban

iban cortando en triunfo de la vida

los serviles trazados

de las viviendas.

Toda de negro, en los despiertos ojos

la conciencia serena

del futuro esplendor de la corola

aún envuelta en capullo.

Mecíase en el suelo

cortando el aire manso,

sobre tobillos de mimbreño fuste

y a su paso la tierra

perdía el peso.

 

Era su cuerpo un canto de promesas,

un canto de esperanza;

con libre y noble ondulación sus notas

bajaban a la tierra

o desde ésta surgiendo

mecíanse en el aire sosegado.

Era la niña

un lirio humano henchido de promesas,

un canto de esperanza.

Y al perderla de vista

sin duda para siempre

me dije alzando el corazón al cielo:

«Gracias, Señor, en nombre de mi patria.

mientras tú nos regales

con flores de hermosura

florecerá en nosotros la esperanza;

esta ha sido señal de tu clemencia

de que nos quieres;

esta ha sido señal de que tu mano,

eterna fuente de hermosura viva,

nos lleva en dulce toque,

suave como las líneas ondulantes

de este dulce capullo de Tarrasa.

hacia nobles destinos».

 

[16-X-1906]

 

 

UnamunoMiguel de Unamuno y Jugo (Bilbao, 1864 – Salamanca, 1936), narrador, poeta, dramaturg i filòsof. També va ser professor catedràtic de grec i rector a la Universitat de Salamanca.

 

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